IA rompe modelo tradicional de crecimiento de multinacionales en Costa Rica

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IA rompe modelo tradicional de crecimiento de multinacionales en Costa Rica

Por: Carlos Segura, CEO de Trycore.

Durante años, el crecimiento de las multinacionales estuvo asociado a ampliar su estructura operativa. Hoy esa lógica está cambiando.

La evolución de los Centros de Servicios Compartidos (SSC) hacia Centros de Capacidades Globales (GCC), sumada a la maduración de tecnologías y a la creciente presión por elevar la competitividad, está redefiniendo la manera en que las multinacionales escalan sus operaciones.

En Costa Rica, este proceso está dando paso a un modelo en el que la inteligencia artificial (IA) permite asumir funciones de mayor complejidad sin depender exclusivamente del crecimiento de los equipos.

Las casas matrices de las multinacionales ya no buscan únicamente centros que ejecuten procesos. Buscan operaciones capaces de aportar conocimiento, acelerar la toma de decisiones y asumir funciones estratégicas para el negocio.

Esa evolución ya se refleja en el país, donde las operaciones de servicios instaladas tanto dentro como fuera del régimen de zonas francas avanzan hacia modelos de mayor especialización apoyados en tecnologías de inteligencia artificial (destacando el procesamiento inteligente de documentos – IDP), automatización robótica de procesos (RPA), Business Process Management (BPM) y agentes autónomos para responder a las nuevas exigencias del mercado global.

La experiencia de Trycore demuestra que las implementaciones de hiperautomatización pueden reducir hasta un 75 % los costos directos de determinados procesos. En los proyectos de mayor madurez, la recuperación de la inversión puede producirse en aproximadamente seis meses, según el alcance y la complejidad de cada implementación.

La hiperautomatización está redefiniendo el papel de estos centros dentro de las organizaciones. La competitividad de Costa Rica dependerá cada vez más de su capacidad para desarrollar conocimiento, integrar inteligencia artificial a procesos críticos y asumir funciones estratégicas que aporten mayor valor a las organizaciones globales.

Talento humano en las multinacionales

Lejos de sustituir el talento humano en las multinacionales, la hiperautomatización ya puede asumir al menos el 30 % de las tareas operativas en más del 60 % de los cargos dentro de una organización. Este cambio libera a los equipos para concentrarse en actividades de análisis, innovación y toma de decisiones, mientras las organizaciones orientan su talento hacia funciones de mayor valor para el negocio.

En proyectos de hiperautomatización bien estructurados que logran automatizar un proceso de extremo a extremo, los tiempos de ejecución pueden reducirse entre un 60 % y un 90 %.

Esto es posible gracias a la orquestación de procesos de negocio (BPM), que integra capacidades de la IA, como el procesamiento inteligente de documentos (IDP), y automatización robótica de procesos (RPA). Juntas, estas tecnologías automatizan gran parte de las transacciones y concentran la intervención humana solo en las excepciones o decisiones que requieren criterio.

Al automatizar tareas repetitivas y de alto volumen, la inteligencia artificial libera capacidad para atender una mayor demanda, responder a picos operativos y asumir nuevas funciones sin ampliar los equipos al mismo ritmo. Durante muchos años el crecimiento de una operación se midió por el número de personas que incorporaba. Hoy ese crecimiento se mide por la capacidad de asumir más funciones, responder a mayores volúmenes y generar más valor para el negocio.

Evaluaciones de estas empresas

Hoy las multinacionales no solo evalúan dónde operar; también deciden desde qué países evolucionarán sus Centros de Servicios Compartidos hacia Centros de Capacidades Globales capaces de asumir funciones de mayor valor para el negocio. En ese proceso, la posibilidad de aumentar la productividad sin que los costos crezcan al mismo ritmo, se está convirtiendo en uno de los factores que más pesan en la asignación de nuevas responsabilidades regionales.  

Para Costa Rica, esta transformación representa una oportunidad para fortalecer su posicionamiento como un destino de operaciones cada vez más sofisticadas y de mayor valor agregado. El desafío ya no será únicamente atraer nuevas inversiones, sino crear las condiciones para que las multinacionales que ya operan en el país, muchas de ellas desde el régimen de zonas francas, amplíen desde aquí funciones cada vez más estratégicas. En ese escenario se definirá buena parte de la competitividad, el crecimiento sostenible y la capacidad del país para seguir consolidándose como un referente regional en servicios empresariales.

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