Crisis energética y el aumento de las presiones inflacionarias impacta perspectivas económicas
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El Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE) de la Universidad de Costa Rica (UCR) proyecta una desaceleración significativa del crecimiento económico del país. Esta sería impulsada por un entorno menos dinámico tanto a nivel interno como externo.
Las nuevas proyecciones de la entidad sitúan el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 3,4% para 2026. Ello supone una revisión a la baja respecto al 4,5% estimado a inicios de año y al 4,6% registrado en 2025. De acuerdo con el IICE, este ajuste evidencia un deterioro en las perspectivas económicas.
Entre los principales factores detrás del menor crecimiento está la desaceleración del régimen especial (zonas francas). El crecimiento proyectado cae de tasas superiores al 12% registradas en 2025 a aproximadamente 4,0% en 2026 según las proyecciones del IICE.
También, añade la institución, el enfriamiento de la demanda interna es otro factor. El consumo, la inversión y el gasto público continúan creciendo, pero a un ritmo más moderado. Durante el primer trimestre, la variación interanual de la demanda interna representó apenas un 2,16% del PIB, frente a 4,52% un año atrás. El consumo de los hogares que sigue siendo el principal impulsor, se ha reducido.
El análisis del IICE-UCR también evidencia señales de deterioro en el mercado laboral. La ocupación y el total de horas trabajadas en el empleo principal registran un descenso interanual en el primer trimestre de 2026. Se observa que el empleo total disminuyó debido a la contracción de algunas industrias como manufactura e intermediación financiera y de seguros. En el primer trimestre de 2026 la ocupación total cayó 2,55% interanual y las horas trabajadas disminuyeron 1,3%.
Entre otros factores que podrían reflejar un menor dinamismo económico está el crédito al sector privado, que mantiene crecimiento, pero muestra una tendencia descendente. En febrero de 2026 creció apenas 3,0% interanual, muy por debajo del 9,7% registrado un año antes.
En términos generales el informe evidencia que la economía costarricense enfrenta un proceso de desaceleración generalizada, explicado principalmente por la pérdida de dinamismo del régimen especial, la moderación de la demanda interna, el debilitamiento del empleo y condiciones financieras menos favorables.
Y aunque el sector externo sigue siendo un soporte, este dinamismo está altamente concentrado pues aproximadamente 73% del crecimiento exportador proviene de equipo médico y de precisión, lo que evidencia una estructura productiva muy concentrada lo que limita la capacidad de compensar la desaceleración en otros sectores.
Para el segundo trimestre de 2026, se proyecta un crecimiento interanual del PIB de 3,4%, además en perspectiva se suman riesgos asociados a las fluctuaciones inesperadas futura en el precio internacional del petróleo y movimientos en el tipo de cambio nominal.
“Aunque la economía continúa creciendo, lo hace a un ritmo más bajo y con mayor exposición a riesgos, lo que plantea desafíos importantes para sostener el crecimiento y fortalecer sus fuentes estructurales en el corto y mediano plazo”, concluye el Instituto.
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