¿Cómo saber si su dinero está seguro en una entidad financiera?

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Esteban Zamora, director regional Riesgo Retail y Pymes de Scotiabank

Por: Esteban Zamora, director regional Riesgo Retail y Pymes de Scotiabank.

Durante el 2024, varios acontecimientos llamaron la atención sobre la solidez de algunas entidades financieras en Costa Rica. Casos que involucraron la intervención y posterior declaratoria de inviabilidad de ciertas instituciones generaron preocupación entre clientes que perdieron su dinero.

Estos eventos reavivaron dos preguntas fundamentales. 1) ¿Cómo saber si mi dinero está seguro en un banco? 2) ¿Cómo puedo tener la certeza de que a la entidad donde tengo mis ahorros no le ocurrirá lo mismo?

La respuesta no es tan compleja como podría parecer. Requiere comprender algunos elementos clave y considerar distintos factores que permiten evaluar la solidez y seguridad de una entidad financiera.

Calificaciones de riesgo de la entidad donde se tiene el dinero

En primer lugar, es necesario considerar las calificaciones de riesgo. ¿Qué son?, ¿Qué miden?, y ¿Qué representan? Las calificaciones de riesgo globales, también conocidas como ratings, son evaluaciones de la capacidad de pago de un emisor (gobierno, institución, empresa) para cumplir con sus obligaciones financieras a lo largo del tiempo. Estas calificaciones son emitidas por agencias calificadoras. Sirven como una opinión profesional sobre la calidad crediticia y la fortaleza financiera del emisor. 

Tras un análisis brindan una calificación que se revisa periódicamente. Esta permite a los inversionistas analizar dónde es más o menos riesgoso colocar su dinero. De ahí que una persona puede saber si existe algún riesgo, o si la entidad es capaz de hacerle frente a pérdidas no esperadas, que son las que podrían afectar la estabilidad del negocio. 

Moody´s, Fitch, Standard & Poor´s son consideradas las principales calificadoras de riesgo en el mundo. Manejan un sistema de clasificación en diferentes categorías. Por lo general otorgan la calificación AAA como la más alta y con el menor riesgo (la probabilidad de pago es alta). Y la categoría C la más riesgosa. La D significa “default”; es decir, que existe incapacidad de pago.

De igual importancia es verificar que la entidad financiera esté regulada y supervisada por las autoridades financieras nacionales. E investigar si el banco cumple con las normativas locales e internacionales.

Que una entidad financiera reciba calificaciones de riesgo internacionales de una alta calidad crediticia es una clara señal de que sus operaciones están en orden. Además de que los usuarios pueden tener la confianza de que existe una planeación que le permitirá a la entidad hacer frente a imprevistos y a retos a largo plazo.

Analizar los candidatos

La suficiencia patrimonial de una entidad también es una variable de gran relevancia a considerar. Mide la capacidad de un banco de enfrentar los riesgos derivados de sus actividades económicas.  Esta variable se mide con el Índice de Suficiencia Patrimonial (ISP) que publica la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF).  Cuanto más alto es el índice, mejor para la entidad financiera.

Por último y no menos importante, la solidez, la trayectoria y el respaldo global y local de una entidad bancaria también deben ser analizados.

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