Exportaciones de bienes de Costa Rica alcanzaron los US$1.512 millones en enero 2026
Últimas Noticias:
Por: Cindy Rivera, gerente de Inclusión Financiera de Coopenae-Wink.
Enfrentar una enfermedad terminal, un deterioro cognitivo o la muerte representa uno de los desafíos más sensibles de la vida.
Más allá del impacto emocional, estos momentos también pueden traer consigo una serie de trámites financieros y decisiones importantes que, si no están previstas, pueden convertirse en una carga adicional para las familias.
No se trata de alarmarse, sino de actuar con responsabilidad. Con ello pensando en el bienestar de los más cercanos.
Hablar sobre el futuro y la posibilidad de perder capacidades no es fácil. Pero es un acto de responsabilidad que puede hacer una gran diferencia para quienes nos rodean.
Es importante que su entidad financiera cuente con sus datos actualizados: número de teléfono, dirección, correo electrónico y contacto de emergencia. Esto facilitará cualquier trámite o contacto en caso de emergencia.
Asegúrese de que las personas designadas en cuentas, certificados de inversión, fondos de inversión, fideicomisos, pólizas y seguros estén correctamente registradas. Los cambios deben realizarse por escrito y con constancia de su actualización. Un dato incorrecto o desactualizado puede impedir que su beneficiario acceda a recursos.
Otorgar un poder especial o general ante notario a una persona de confianza le permitirá a esa persona actuar en su nombre si pierde la capacidad de tomar decisiones. Este documento debe presentarse a su entidad financiera para quedar registrado formalmente. Verifique las políticas de la entidad.
Mantenga en un lugar seguro (pero accesible) documentos clave como contratos financieros, pólizas, estados de cuenta, comprobantes de inversión y deudas. Esto facilita enormemente la gestión posterior. Informe a una persona de su confianza en qué entidades se encuentra su patrimonio y quiénes son sus beneficiarios.
Productos inactivos como cuentas, tarjetas sin uso o créditos cancelados pueden generar confusión o costos innecesarios. Hacer una limpieza y simplificación de sus productos financieros facilitará futuras gestiones para sus seres queridos en esos momentos de dolor.
Algunas cuentas o créditos incluyen seguros de vida, saldo deudor o gastos funerarios. Confirme estos beneficios y deje claro a sus beneficiarios cómo acceder a ellos si fuese necesario.
Informar sobre su estado de salud y documentar sus decisiones financieras permite anticipar beneficios, autorizar cobros automáticos o establecer protecciones específicas para sus recursos. Estas conversaciones deben quedar por escrito para evitar malentendidos o vacíos legales.
Planificar no es un acto de pesimismo. Es una forma de ejercer control responsable sobre lo que queremos, y de dar respaldo a quienes más amamos en momentos donde todo puede ser incierto.
Ordenar las finanzas no cambia la realidad, pero sí puede reducir significativamente la carga emocional, legal y económica para los familiares y cuidadores. Por eso, este tipo de prevención no solo es una decisión inteligente, sino también profundamente humana.
Nuestras Redes Sociales: