{"id":38862,"date":"2025-04-04T08:04:47","date_gmt":"2025-04-04T14:04:47","guid":{"rendered":"https:\/\/rumboeconomico.net\/?p=38862"},"modified":"2025-04-04T08:04:47","modified_gmt":"2025-04-04T14:04:47","slug":"rompiendo-barreras-el-papel-de-las-mujeres-lideres-en-entornos-corporativos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/rumboeconomico.net\/opinion\/rompiendo-barreras-el-papel-de-las-mujeres-lideres-en-entornos-corporativos\/","title":{"rendered":"Rompiendo barreras: El papel de las mujeres l\u00edderes en entornos Corporativos"},"content":{"rendered":"\n
Por: Ing. Alejandra Fern\u00e1ndez Tort\u00f3s, Directora del Instituto Robert Owen<\/strong><\/p>\n\n\n\n Existe un fuego que arde en el coraz\u00f3n de cada mujer que se atreve a liderar en un mundo que, hist\u00f3ricamente, no fue dise\u00f1ado para nosotras. En los pasillos de las corporaciones, donde se toman decisiones que moldean el futuro, las mujeres l\u00edderes no solo rompemos barreras, sino que estamos reescribiendo las reglas del juego. Como ingeniera y directora del Instituto Robert Owen, he sido testigo del poder transformador del liderazgo femenino, un poder que no se mide solo en n\u00fameros, sino en la capacidad de desafiar lo imposible, inspirar a otros y construir un legado de cambio.<\/p>\n\n\n\n Nuestro impacto es innegable. Las cifras lo confirman: un estudio de McKinsey & Company (2020) revel\u00f3 que las empresas con mayor presencia femenina en sus equipos ejecutivos tienen un 48% m\u00e1s de probabilidades de superar financieramente a sus pares. Pero esto no se trata solo de rentabilidad. Se trata de lo que aportamos: una visi\u00f3n que trasciende lo convencional, una empat\u00eda que une equipos, y una valent\u00eda que enfrenta tormentas con la cabeza en alto. En mi trayectoria, he liderado proyectos donde la diversidad de pensamiento \u2014impulsada por mujeres\u2014 ha convertido crisis en oportunidades, demostrando que nuestra presencia no solo es valiosa, sino indispensable.<\/p>\n\n\n\n Sin embargo, el camino est\u00e1 plagado de obst\u00e1culos. En Am\u00e9rica Latina, apenas el 8% de los cargos directivos son ocupados por mujeres, seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT, 2023). Prejuicios arraigados, techos de cristal y la carga invisible de equilibrar vida personal y profesional nos desaf\u00edan a diario. Recuerdo v\u00edvidamente los momentos en que mi voz fue cuestionada, no por falta de competencia, sino por el simple hecho de ser mujer en un entorno que a\u00fan lucha por desaprender siglos de inequidad. Pero cada barrera superada es un testimonio de nuestra fuerza, un mensaje silencioso que resuena: estamos aqu\u00ed, y no nos detendremos.<\/p>\n\n\n\n Romper estas barreras no es solo una lucha personal; es una revoluci\u00f3n colectiva. Las empresas deben ser aliadas del cambio, no espectadoras. Pol\u00edticas de inclusi\u00f3n audaces \u2014 mentor\u00edas que eleven, flexibilidad que empodere y oportunidades que no discriminen \u2014 son el cimiento de un futuro equitativo. Por ello, en el Instituto Robert Owen, apostamos por formar l\u00edderes que no solo ocupen sillas, sino que transformen mesas enteras. Nos inspiramos en figuras como Mary Barra, CEO de General Motors desde 2014, quien ha demostrado que una mujer al mando puede resucitar gigantes y redefinir industrias con audacia y humanidad.<\/p>\n\n\n\n Cada paso que damos como l\u00edderes femeninas es un acto de rebeld\u00eda y esperanza. No solo abrimos puertas; construimos escaleras para quienes vienen detr\u00e1s. Imaginemos un mundo corporativo donde el talento no tenga g\u00e9nero, donde la innovaci\u00f3n no tenga l\u00edmites, donde la empat\u00eda sea tan valorada como la estrategia. Ese mundo no es una utop\u00eda: es el horizonte que estamos trazando, juntas, con cada decisi\u00f3n y con cada victoria.<\/p>\n\n\n\n En conclusi\u00f3n, el liderazgo femenino no es un lujo ni una cuota; es una fuerza imparable que est\u00e1 reconfigurando el ADN de las corporaciones. Romper barreras es m\u00e1s que un t\u00edtulo: es nuestra misi\u00f3n, nuestro grito de guerra, nuestro legado para el futuro. Desde el Instituto Robert Owen, renuevo mi compromiso de impulsar esta revoluci\u00f3n porque, cuando una mujer lidera, no solo cambia una empresa: cambia el mundo. Y ese, queridos lectores, es un poder que nadie puede detener.<\/p>\n\n\n\n