Mercado laboral muestra debilitamiento en la participación

[wpseo_breadcrumb]
Mercado laboral muestra debilitamiento en la participación

El mercado laboral costarricense evidenció al cierre del IV trimestre de 2025 una reducción simultánea de la ocupación y del desempleo. Esta fue acompañada por un incremento significativo de la inactividad.

Así lo revela el más reciente análisis del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE) de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Los resultados del estudio muestran que el mercado laboral presenta una salida de individuos de la fuerza laboral. Al respecto la investigadora Daniela Córdoba Solano explica que podrían ser nuevas personas pensionadas o que por ver aumentos en los ingresos del hogar pueden dedicarse al cuido o estudio, entre otras razones, que el informe no aborda directamente.

Añade que este patrón sugiere que una parte de la población dejó de buscar trabajo o de estar disponible para trabajar. Ello, añade, obliga a interpretar con cautela la disminución observada en la tasa de desempleo.

El estudio menciona que, entre el IV trimestre de 2024 y el IV trimestre de 2025, la tasa de ocupación cayó en 1,7 puntos porcentuales. Mientras que la tasa de desempleo se redujo en 0,6 puntos porcentuales, equivalente a una disminución relativa del 8,7%. Sin embargo, estos movimientos contrastan con el aumento de 2,2 puntos porcentuales en la tasa de inactividad, lo que representa un crecimiento interanual del 5,1%.

Brecha de género en el mercado laboral

Por otra parte, el informe destaca que, al IV trimestre de 2025, las brechas de género en el mercado laboral costarricense alcanzaron sus niveles más bajos de los últimos cuatro años.

Añade que uno de los avances más relevantes se observa en la reducción de la brecha en la tasa de inactividad. Aunque las mujeres continúan registrando mayores niveles de inactividad que los hombres, la distancia entre ambos grupos se ha reducido de manera sostenida. Este resultado se mantiene incluso al comparar hombres y mujeres con características similares en términos de edad, educación, zona de residencia, región y país de nacimiento. Ello, afirma el documento, confirma que la mejora no responde a una convergencia real en la participación potencial en el mercado laboral.

Por otra parte, el comportamiento de la brecha en la tasa de desempleo por sexo, al cierre de 2025, dejó de ser estadísticamente significativa. Esto implica que, una vez dentro de la fuerza laboral, hombres y mujeres enfrentan condiciones muy similares en cuanto a la probabilidad de encontrarse desempleados.

Este resultado contrasta marcadamente con los años previos, cuando las mujeres mostraban una desventaja persistente en este indicador. También refleja una tendencia sostenida de convergencia desde 2023. La coincidencia entre las brechas observadas y las brechas ajustadas confirma que esta mejora no está explicada por diferencias en educación, edad, país de nacimiento o ubicación geográfica, sino por avances efectivos en el acceso al empleo.

No obstante, el IICE-UCR advierte que persisten desafíos importantes en otras dimensiones del mercado laboral, particularmente en materia de ingresos reales por hora, donde las comparaciones entre hombres y mujeres con perfiles similares continúan evidenciando brechas salariales.

Fuentes de ingreso y dependencia

El estudio también expone fuertes contrastes en las fuentes de ingreso de los hogares, según su condición socioeconómica:

  • En los hogares en pobreza extrema, en 2025 cerca del 62% del ingreso total provenía de subsidios y transferencias, lo que evidencia una elevada dependencia del sistema de protección social.
  • En los hogares en pobreza no extrema, esta dependencia se reduce al 44%, mientras que el ingreso proveniente del trabajo asalariado más que duplica al observado en la pobreza extrema.
  • En los hogares en situación vulnerable, el salario representa aproximadamente la mitad del ingreso total.
  • En los hogares de clase media y alta, el salario neto es la principal fuente de ingresos, aportando un 69% y un 61% respectivamente, lo que revela una alta dependencia del mercado laboral formal para su estabilidad económica.

“Estos resultados subrayan la importancia de las políticas de transferencias para mitigar la pobreza, particularmente la extrema. Además, se afirma la necesidad de fortalecer el empleo formal como pilar central de la estabilidad económica de los hogares”, concluyó el estudio.

Más información y noticias de ECONOMÍA aquí.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Suscríbase a nuestro boletín para mantenerse informado.